Hoy día se realizó una nueva manifestación contra la antena de Panamá #8773 y la de San Inés. A la antena de Panamá llegaron alrededor de 50 personas, quienes tanto a título personal como de otros vecinos a los que representan exigen a la autoridades una legislación y regulación adecuada respecto al tema de las emisiones de radiación electromagnética de baja frecuencia. Esta normativa debiera considerar la investigación científica ante la exposición a múltiples fuentes de irradiación a largo plazo. Especialmente preocupante son antecedentes científicos que poseemos respecto al impacto en niños y adolescentes.
Además se les exige a las empresas de telecomunicaciones que el discurso de la responsabilidad social sea realmente llevado a la práctica. No es posible que, incluso con lo laxo de la normativa para instalar antenas, se estén usando trampas para la instalación y funcionamiento.
La mayoría de los vecinos reconocemos la importancia creciente de la tecnología y del impacto social que puede tener la mejora de la conectividad digital del país, pero consideramos que el costo a pagar no puede ser el derecho a la vida y a la salud. Al desarrollo de país no le sirve tener a todos los hogares con Internet si a la vez, en mucho de ellos, van a ver más muertes, mas cáncer, más enfermedades inmunes, más enfermedades neurológicas, entre otros efectos posibles y probables (para mayor información ver etiqueta estudios científicos y organizaciones que luchan por una mejor regulación a nivel mundial y por una conexión inalámbrica segura).
Como ciudadanos que nos hemos movilizado nos interesa que la temática de la contaminación electromagnética sea un tema país, para que en conjunto con las diversas comunidades se instale tecnología inalámbrica del mejor modo posible y cuidando el bienestar de todos los chilenos.
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